Imagine

Por Juan H. Gomez.-

La canción Imagine de John Lennon es una pieza artística emblemática. Tanto su melodía como sus letras son bastante reconocidas en gran parte del mundo.

La canción fue escrita en 1971 por Lennon junto a su esposa Yoko Ono. Es un llamado a la unión de los seres humanos y para lograr esa unión Lennon propone eliminar lo que a su juicio son los mayores obstáculos de la integración mundial: la religión, las fronteras y las clases económicas, entre otras cosas más subjetivas.

¿Realmente habría más unión en el mundo si elimináramos las religiones, las fronteras y las diferencias económicas?

En términos generales siempre me ha gustado esa canción y lo que representa dentro de la cultura popular, quizás la he cantado en algún karaoke o de vez en cuando la tarareo; sin embargo es importante destacar que no por ser agradable o familiar o por tener belleza musical, lírica o interpretativa es una guía prudente para el pensamiento humano. Dicho en otros términos: aunque me gusten mucho las películas de James Bond, no estaría de acuerdo con hacer en la vida real algunas de las cosas que él hace ni motivaría a otros a hacerlo.

<< Imagine there’s no heaven, It’s easy if you try, No hell below us, Above us only sky. Imagine all the people living for today. >>

Lo primero que Lennon propone es imaginarnos que no existen ni el cielo ni el infierno; al menos el concepto de cielo e infierno que la mayoría manejamos. Lennon no se refiere al cielo astronómico, azul, estrellado, infinito; más bien habla del lugar bíblico donde Dios reside junto a los ángeles y donde la biblia ha prometido llevarnos si tenemos fe. Ese lugar donde no hay maldad, donde no hay corrupción ni enfermedades, donde no hay muerte ni odio, ni egoísmo, ni envidia… ¿Por qué querría yo eliminar de mi pensamiento un lugar así? Entiendo que Lennon quiera borrar de su imaginación el infierno, ¡¿pero el cielo?!

Creo que el problema aquí no es que exista un cielo y un infierno, más bien creo que el problema tiene que ver con el concepto que cada persona tiene del cielo y del infierno y como llegamos a esos lugares dependiendo de nuestro comportamiento. Muchas personas han diseñado sus propios conceptos de cielo e infierno y han buscado seguidores para sus modelos personales de estos lugares y de cómo se llega a ellos. Que si usas falda o pantalón, que si ofrendas más o menos dinero, que si te portas bien o te portas mal, etc. La realidad de cielo e infierno tiene que ver más con la justicia y la misericordia de Dios y la forma de llegar a ellos descansa en la fe en Jesucristo.

En esta misma estrofa Lennon nos pide imaginarnos vivir para el presente. Esto implicaría no planificar, ni ahorrar, ni preocuparnos por los problemas del mañana. Aunque la biblia nos dice en Mateo 6:34 que no nos afanemos por el día de mañana, no lo dice para que vivamos sin previsión, sino que no permitamos que estas preocupaciones estén por encima de nuestra búsqueda personal de Dios, lo cual es lo más importante para un ser humano.

<< Imagine there’s no countries, It isn’t hard to do, Nothing to kill or die for And no religion too. Imagine all the people living life in peace… >>

En la segunda estrofa Lennon nos presenta la idea de imaginarnos un mundo sin fronteras, sin visas ni pasaportes. Creo que las fronteras comienzan en nosotros mismos, en cada individuo. Cuando ponemos barreras entre mi persona y el resto, entre lo que yo pienso y lo que piensan los demás, entre lo que yo quiero y lo que quieren los demás, es cuando esas fronteras van creciendo y pasamos de poner fronteras a nuestra persona individual a poner paredes alrededor de mi casa, luego fronteras en torno a mi familia, a mi vecindario, a mi ciudad, a mi pueblo, a mi país. Por más que derribemos las barreras geopolíticas siempre habrá muros personales.

Hemos visto como la Comunidad Europea aún se mantiene unificada, con sus ventajas y desventajas, hemos visto como las redes sociales han expandido el concepto de frontera más allá de lo que indican nuestros mapas. Aun así las barreras personales siguen ahí, igual que el primer día. No importa que abramos las fronteras si nuestros corazones se siguen cerrando a lo verdadero. Lo verdadero es Dios.

“Nada por lo que matar o morir”, esa frase me hace pensar nuevamente en el individuo. Creo que lo que más motiva al ser humano a matar o a morir es otro ser humano, entonces ¿Cómo resolvemos eso? Para que no haya nada por lo que matar o morir tendríamos que estar aislados de los demás y esa no es la idea. Quizás aquello de “amar al prójimo como a nosotros mismos” tenga mucho sentido en este contexto para poder imaginarlo correctamente.

Luego llega una de las propuestas más controversiales de la canción, imaginar un mundo sin religiones. Yo estoy de acuerdo siempre y cuando al hablar de religiones nos estamos refiriendo a cualquier tipo de organización o doctrina que nos aleje de Dios, de su propósito, de lo que Él quiere para nosotros. Algunas personas alegan que hoy en día el simple hecho de no pertenecer a ninguna religión es en sí mismo otra religión más. ¿Profundo eh?

Lo último de esta estrofa propone imaginarse que todos los seres humanos vivamos en paz. Eso me es fácil de aceptar. Puedo imaginarme eso cuando estoy individualmente en paz, pero cuando trato de imaginarlo estando todos juntos se me hace más difícil. No porque no quiera, es que las relaciones humanas son complicadas. Para lograr eso en conjunto tendría que haber algo en común: de un mismo partido político, de un mismo equipo de béisbol, de una misma raza, de una misma bandera. Es difícil, por no decir imposible, encontrar ese elemento en el cual todos los seres humanos se pongan de acuerdo como modelo de comportamiento. Dios propone a Jesús para encontrar la paz. Exploremos esa propuesta.

<< Imagine no possessions I wonder if you can, No need for greed or hunger, A brotherhood of man. Imagine all the people sharing all the world… >>

Analizaremos el coro al final y pasaremos a la tercera y última estrofa de la canción. Esta estrofa aparenta ser más cohesiva que las anteriores pues todos los versos guardan relación estrecha con un tema específico, en este caso las posesiones materiales. ¿Me puedo imaginar un mundo sin posesiones, donde todos compartan lo que tienen? Si, por supuesto. De hecho hay tribus que viven o han vivido bien de esa forma. La caza, la pesca, la agricultura es compartida. Las canoas, los caballos, las chozas, etc. Todo es compartido, nadie tiene nada y todos tienen todo. Eso me lo imagino. Lo que no me imagino es que dos hombres no se enamoren de la misma mujer o dos mujeres del mismo hombre y esto provoque ira o envidia. O que un hijo se sienta cómodo que no ser el favorito en la familia y esto genere celos entre hermanos.

A lo que quiero llegar es que aun viviendo en un mundo sin posesiones, donde todo se comparta, seguirán habiendo corazones malvados por razones que no tienen nada que ver con posesiones materiales.

<< You may say I’m a dreamer But I’m not the only one I, hope some day you’ll join us And the world will be as one. >>

Por ultimo tenemos el coro de la canción, que creo es la parte con la que más me identifico, no tanto por lo que dice sino porque me recuerdan a Pablo en 1 Corintios 2 cuando dice:

<< Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. >>

Lennon, al igual que Pablo, habla a un grupo de personas que pueden considerarlo un loco o un soñador y ambos hacen el llamado a dejar de lado el modo actual de vivir para alcanzar un nuevo estilo de vida que permita a todos tener la paz ansiada.

Lo que es muy diferente entre el mensaje de Lennon y el mensaje de Pablo es que el primero propone ideas para cambiar lo que está mal en el mundo, mientras que el segundo propone ideas para cambiar lo que está mal en el hombre, que a la larga es quien ocasiona lo que está mal en el mundo.

Lennon actúa sobre el efecto, Pablo actúa sobre la causa yendo a la raíz: reconocer que somos pecadores, cambiar el rumbo de nuestras vidas y aceptar la solución de Dios que es Cristo. Como dice la Palabra, todo lo demás vendrá por añadidura.

Inicialmente nos hicimos la siguiente pregunta:

¿Realmente habría más unión en el mundo si elimináramos las religiones, las fronteras y las diferencias económicas?

Mi respuesta es NO. Imagine es una buena canción con una interesante propuesta, pero debería llevarnos a la reflexión sobre lo que realmente está mal en nosotros en primera instancia y a luego actuar en consecuencia. No está mal imaginarnos un mundo perfecto, lo que sí está mal es quedarnos solamente en la parte de “imaginar” y no pasar a la parte de “actuar”.

Ya la humanidad tuvo un mundo como el que Lennon propone imaginarnos y lo pueden conocer en el Génesis de Las Escrituras; aun así preferimos corrompernos por el deseo de nuestro corazón. La mejor forma de arreglar el mundo es poniendo atención al que lo creó y que sabe dónde está el fallo. Busquemos a Dios en Su palabra y aceptemos a Jesús como nuestro medio de salvación.

¡Paz de Dios!

El Hijo del Hombre

Por Juan H. Gómez.-

Si hoy en día observara por primera vez la obra de arte de René Magritte que muestra a un hombre con traje ejecutivo, sombrero y una manzana frente a la cara, y no conociera el título de la misma, seguramente invertiría mucho tiempo pensando en el significado de la manzana. Mi mente se ocuparía mucho en elucubrar teorías y plantear metáforas; investigaría la simbología psicológica y emocional del artista o quizá me enfocaría en su contexto familiar y social; compararía con otros artistas sus técnicas plásticas, la composición, los colores, etc.

Sin embargo, siendo cristiano y sabiendo que la obra se llama “Hijo del Hombre”, mis pensamientos toman otro camino. Mi mente se ocupa en buscar a Jesús y su evangelio en esta obra, en interpretar los elementos y la composición de la misma en función de conceptos tales como pecado, condenación, arrepentimiento, sacrificio, resurrección, redención, salvación, justificación, adopción. ¿Qué elemento del cuadro me representa a mí? ¿Qué elemento del cuadro representa a Dios?

De acuerdo a Wikipedia René François Ghislain Magritte nació un 21 de noviembre de 1898, en Lessines, Bélgica y falleció el 5 de agosto de 1967, en Bruselas, Bélgica. Se destacó en el arte de la pintura surrealista y es especialmente conocido por sus imágenes ingeniosas y provocativas.

En sus cuadros es muy habitual ver juegos de duplicaciones, ausencias y representaciones dentro de representaciones; además, Magritte manipulaba imágenes cotidianas como un juego con el que explorar los límites de la percepción. Una de las obsesiones o motivo recurrente en su pintura es el encuentro de contrarios, de realidades contrastantes que se unen, resultando paradójicas y extrañas. Así, paisajes nocturnos iluminados por cielos claros con nubes (serie El imperio de las luces), botas que tienen la apariencia de pies descalzos, pesadas rocas o bolas de metal flotando ingrávidas en el aire. (https://es.wikipedia.org/wiki/Rene_Magritte)

No sé cuál era la opinión de Magritte respecto a Dios, no sé si era creyente, ateo o agnóstico, budista o hinduista; lo que si se es que Dios utiliza a cualquier persona para Sus propósitos.

Permítanme entonces compartirles de que forma mis sentidos perciben esta obra bajo el lente del Evangelio de Jesús.

“En el principio creó Dios los cielos y la tierra”

Aprecio cierta cronología en la obra. Siento que la historia se va narrando desde atrás hacia adelante. Desde arriba hacia abajo. En el principio la creación: Cielo, Tierra, Mares, Luz, Vida. Se puede ver en el fondo el mar y el cielo. Es el génesis, donde todo inicia. Se pueden observar el horizonte y los diferentes tonos de azul en el mar que nos permite discernir distancia y profundidad. Tanto el mar como el cielo son a menudo utilizados como evidencia de la grandeza de Dios, de su infinita existencia.

“A Su imagen y semejanza”

Luego mientras observo el horizonte me encuentro con la figura del hombre. Una criatura hecha a imagen y semejanza del Creador; a quien le dieron la autoridad para ejercer dominio sobre los peces de ese mar y sobre las aves de ese cielo, sobre toda la tierra. “Varón y hembra los creó”, por lo que esta figura, aunque masculina, representa a toda la humanidad.

Dios compartía con este hombre y esta mujer de forma cotidiana, día a día conversaban, disfrutaban de la creación, trabajaban alegremente. Todo era perfecto.

“… pero del árbol del conocimiento”

Sí, a menudo se ha utilizado una manzana como representación de la fruta prohibida, como símbolo del pecado, sin embargo la biblia no especifica en ningún lugar que el “Árbol del Conocimiento” prohibido era un manzano. Eso es más bien parte de la cultura popular.

Aun así, para esta obra la referencia funciona bien, pues veo esa manzana frente al hombre y no puedo evitar pensar en el acto de desobediencia que provocó su caída y quebró su relación íntima con el Señor. Veo la manzana y no puedo evitar pensar en El Pecado.

La manzana ocupa prácticamente toda la cara del hombre como queriendo decir que ocupa toda su atención, que no piensa en ninguna otra cosa. En ese momento el hombre olvidó toda una perfecta creación, todo un perfecto Dios y toda una perfecta relación con Él, a cambio de una sola cosa, de un simple objeto, de un efímero deseo. Esta acción marcó lamentablemente un nuevo rumbo de toda la humanidad.

Es aquí donde el cielo se oscurece y se nubla. Es aquí cuando toda la ropa formal y elegante de este personaje (ataviado desde la cabeza y asumimos que hasta los pies), representa la vergüenza por su desnudez como se comenta en la Palabra: “… tuve miedo porque estaba desnudo, y me escondí.” (Gen 3:10); es aquí también donde cobra sentido el muro que está a la altura de la cintura del hombre, pues para mí representa el momento en que Dios expulsa al hombre del Edén y le bloquea la entrada con una espada encendida y querubines. Es aquí donde comienza la caída del hombre, de la humanidad, la decadencia de la perfecta creación, el distanciamiento de Dios.

Esa desobediencia tiene un precio: La Muerte. De acuerdo a la Ley de Dios el precio del pecado es la condenación a estar eternamente en el infierno (Rom 6:23).

“El Hijo del Hombre”

Bueno, en este punto no tengo más elementos para analizar del cuadro de Magritte y hasta donde pudo llegar mi interpretación quedamos en una situación de total desesperanza, de total tristeza, de total preocupación; la condenación del hombre por la justicia de Dios no deja espacio a nada positivo para nosotros, la humanidad. Sin embargo queda aún un elemento muy importante de la obra, que no se ve en la obra. Este elemento al que me refiero es el título del cuadro… “El Hijo del Hombre”.

Como dijimos al principio, este título “El Hijo del Hombre”, es lo que me hace apreciar la pintura desde una perspectiva cristiana, llevándome a cada una de las interpretaciones antes planteadas. Pero ¿por qué y de qué forma viene el título a cambiar el desesperanzador desenlace del cuadro según nuestra perspectiva?

Pues las Escrituras usan el término “Hijo del Hombre” para referirse a Jesús en muchas ocasiones, tanto en el Antiguo Testamento (Dan 7:11-14), como en el Nuevo Testamento (Hch 7:56, Ap 1:13, etc.) Incluso en alguna ocasión Jesús se refiere a sí mismo como “Hijo del Hombre”. Este concepto a mi entender explora la dimensión humana del ser divino. Podemos aplicar el término a nosotros mismos ya que todos somos hijos de algún hombre, en tal caso es reiterativo. Sin embargo, cuando lo aplicamos a Jesús estamos reconociendo a Dios haciéndose hombre como nosotros para cumplir la misión de salvación que conlleva su sacrificio en una cruz donde es pagado ese alto precio que implica nuestra deuda con el pecado.

Es el título mismo del cuadro que trae toda la esperanza del Evangelio, la “buena noticia” del Evangelio, pues el título es lo que hace referencia al Gran Salvador, por el cual volveremos algún día a la absoluta comunión con Dios.

¡Paz de Dios!

The Matrix: ¿Libertad o Esclavitud?

Por Juan H. Gómez.-

El arte del cine

Si cada disciplina artística es un lenguaje distinto de expresión y de comunicación, entonces el cine debe ser la disciplina artística más políglota del universo artístico. Digo esto porque en una misma obra cinematográfica se pueden conjugar música, pintura, teatro, escritura, danza, poesía, escultura, fotografía y casi cualquier otra manifestación artística que escape a mi memoria en este momento, para lograr niveles multidimensionales de expresión y comunicación.

Sin embargo esa capacidad multidimensional es solo una capa del llamado Séptimo Arte, su amplio rango artístico lo hace factible de ser utilizado para reflexionar tanto sobre ideas simples como sobre ideas bastante complejas y profundas. Lo hemos experimentado en el plano político, romántico, ecológico, místico, ficticio y religioso, por solo mencionar algunos. Adicional a eso el cine permite también manipular el tiempo, presentándonos en una misma obra el pasado, el presente y el futuro.

Matrix: La película

“Matrix” de 1999 es la primera entrega de la Trilogía “The Matrix” y es un ejemplo de esa riqueza de expresión que logra el cine al conjugar múltiples disciplinas artísticas.

Escrita y dirigida por Lilli y Lana Wachowsky, es un largo metraje de ciencia ficción que presenta muchos elementos de diferentes áreas del conocimiento humano: política, filosofía y religión entre otros; siendo algunos de estos elementos muy obvios, mientras que otros, no tanto.

Matrix plantea un mundo en el que los seres humanos están conectados cerebralmente a un sistema virtual (La Matriz), que crea un entorno simulado, una vida con todas sus cotidianidades: familia, trabajo, amor, muerte, aspiraciones, deseos, placeres, etc. Sin embargo en este mundo existe una lucha entre diferentes personajes, quienes de forma directa o indirecta caen dentro de una de estas tres categorías: Los que no saben nada de Matrix, los que sí saben de Matrix y la aceptan y los que sí saben y no la aceptan.

La Esclavitud de un Pueblo

La simulación de la vida cotidiana que produce Matrix para los que están conectados a ella es perfecta. Estas personas físicamente son mantenidas dentro de una cápsula y son alimentadas por tubos mientras permanecen en un letargo parecido al coma. Sin embargo ellos están convencidos mentalmente de que saborean un rico filete o un buen vino, de que corren en el parque o besan a sus parejas. Sus sentidos son estimulados de tal forma que llegan a sentir tanto alegría como tristeza, placer y sufrimiento auténticos.

En cierto momento de la película, una persona que había sido ayudado a desconectarse de Matrix negocia volver a ella a cambio de cierta información que posee y dentro de sus condiciones pide volver a conectarse siendo una persona rica, reconocida y respetada, olvidando todos los inconvenientes de su vida anterior. Es decir, esta persona cambió su vida complicada pero libre por una vida de esclavitud pero placentera. En Números 11:4-6 el pueblo de Israel se queja ante Moisés porque cuando eran esclavos en Egipto disfrutaban de mejores alimentos, sin embargo ahora como hombres libres solo tienen maná para comer. ¿Sera que realmente para nosotros tiene más valor el placer y la comodidad que la libertad?

En la película vemos que hay un pueblo que se ha ido formando con las personas que se han liberado de Matrix mediante la ayuda de otros. Es como una comunidad de refugiados que han escapado del cautiverio.

Este pueblo se llama Sion (en la Biblia esta palabra se usa para referirse a la Ciudad de David – 2 Sam 5:7) y sus habitantes procuran vivir clandestinamente pues son considerados “amenaza” por unos personajes llamados “agentes”, cuya misión es perseguir y eliminar a cualquiera que atente contra la integridad de Matrix.

Una Verdad que Libera

La gran amenaza para Matrix es que todos conozcan la verdad, la verdad de que el mundo en que están viviendo es una fantasía para manipularlos y subyugarlos. La mejor garantía que tiene de mantener sometidas a todas las personas es mediante la ignorancia y la distracción. Las máquinas que la custodian deben tratar a todo costo el evitar que se sepa que la libertad que creen tener los habitantes no es más que una vil esclavitud.

Un Salvador

En esta historia hay un salvador que es anunciado por un reconocido líder llamado Morfeo. Morfeo ha esparcido la noticia de que un mesías vendrá y liberará al pueblo de Sion de la esclavitud impuesta por Matrix. Este mesías, llamado Neo comenzó a ser visto por los demás como alguien con cualidades especiales y con capacidades muy superiores a todos, aunque con gran humildad y nobleza. Las hazañas de este “elegido” traían esperanza al pueblo de Sion y ganaba seguidores, pero al mismo tiempo ganaba detractores y enemigos. Tal era el poder de este personaje que se podía decir que hacia milagros tales como curar enfermos, volar por los cielos, controlar el ambiente y hasta resucitar muertos a la vida. ¿La mayor de sus proezas? Sacrificar su vida por los que amaba.

Ciertamente cuando vi la película por primera vez fue una gran experiencia sensorial, algo increíblemente impresionante artísticamente y un gran entretenimiento, con algunas reflexiones morales sobre temas como como la libertad, el honor, el amor, etc. Sin embargo, tiempo después ya siendo cristiano, volví a verla y tuvo ante mis ojos otra dimensión, pude reflexionar y relacionar la trama con personajes y pasajes bíblicos tales como: Cristo siendo el gran Salvador, Juan el Bautista siendo el profeta que anuncia su llegada, Israel como el pueblo elegido por Dios, los fariseos como aquellos “agentes” que tratan de mantener el statu quo que les confiere poder aunque sea a base de mentiras.

Una Decisión

Una de las situaciones que en esta película más me hace reflexionar bíblicamente parte del siguiente planteamiento que hace: para liberar a una persona de la esclavitud de Matrix alguien tendrá entrar a ese mundo falso y convencerla de que todo lo que está viviendo es una mentira, alguien tendrá que compartirle por así decirlo “un evangelio” de libertad.

Simbólicamente en la película a las personas atrapadas en Matrix se les ofrecen dos pastillas, una roja y otra azul: la pastilla azul hará que siga viviendo una vida de mentira, en una cómoda esclavitud; la pastilla roja le permitirá romper las cadenas que lo atan a este mundo falso y comenzar a conocer el mundo como realmente es y donde tendrá que luchar para mantener su libertad y su salvación.

Finalmente…

No estoy seguro de los objetivos que perseguían los creadores de esta película ni cuál era el mensaje real que querían compartir con la audiencia. No me consta que sean personas cristianas por lo que no puedo afirmar que buscaban un acercamiento entre el público y la figura de Jesucristo. De hecho, según algunos entendidos, en la película también hay elementos de otras religiones que yo en lo personal no identifico lamentablemente por mi carencia de conocimiento sobre ellas. Si es así, quizás los autores simplemente más que establecer algo buscaban que las diferentes audiencias se identificaran de alguna forma con la película. Quizás un fin meramente artístico o económico.

Independientemente de todo eso y del entretenimiento que me provee esta película, yo me gozo de poder reflexionar en el evangelio de Jesucristo al verla y descubrir como tantos principios bíblicos están arraigados en la cultura popular.

¡Paz de Dios amigos!